Desde el continente,
la Tierra del Fuego parece
flotar sobre las aguas de un Mar azul profundo, cual un frágil espejismo, pardo
y efímero, impalpable y versátil. Quizás, entonces de esta misma forma la percibió
Hernando de Magallanes cuando el 1° de Noviembre de 1520, luego de penetrar
internándose en un mar interior la diviso y cruzo por babor…
Esta tierra debe su nombre a los numerosos
fuegos encendidos por los pueblos originarios, libres Nómadas y Dueños de estas
tierras, de los cuales, desde su navio, Magallanes avisto los humos dejando
entrever la presencia de seres Humanos, en tan inhóspitas costa.
Acababa entonces de encontrar el paso entre el Océano Atlántico y
el Pacifico, tan solicitado, esperado y codiciado por el Occidente… Nada seria
como antes! El estrecho de Magallanes iba a cambiar la faz del mundo
facilitando los intercambios comerciales; a la vez que, sellaría por siempre el
destino de los pueblos que habitaban
la Tierra del Fuego por milenios: los Selknam en el
norte de la isla, los Yaganes en las costas del extremo sur, los Haush en el
Sur Este y los Kaweskar en su costa interior.
Así, la vía abierta, luego de los descubridores, vino el
tiempo de los exploradores, de los navegantes comerciales, de los loberos y de
los pirquineros. El descubrimiento de grandes vetas de oro, se propago
tan rápida y extensamente, que dio nacimiento a un verdadero “El Dorado” .
Luego vinieron a instalarse ricos negociantes en los centros urbanos
incipientes, ganaderos en las inmensas pampas perfectamente adaptadas a la
crianza de ovejas y Misioneros llevando a este confín del mundo
la Buena Palabra Divina
y
la Evangelización.
El final del siglo XIX y el principio del XX estuvieron
marcados por varias olas migratorias provenientes de Europa y especialmente de
Croacia. Estos hombres y mujeres tuvieron que afrontar y luchar contra un clima
rudo en un medioambiente a menudo hostil para construir y forjar un mejor
futuro. Pero para todos este Finisterre resplandecía fulgurante como un nuevo
territorio a conquistar!
Algunos decenios mas tarde, las enfermedades,
la Civilización y el
progreso acabaron con
la
Cultura Fueguina Milenaria y con sus altivos herederos.